Dejando de lado cualquier especulación acerca de las profecías, lo que comprobadamente se sabe que sucederá el tan mentado día del juicio final (como lo llaman algunos) será lo siguiente:
El alineamiento perfecto del sol con el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Si se ponen a pensar, este es un acontecimiento único en la historia de la humanidad. Después de la larga historia que comenzó hace unos 7.000 años con las primeras civilizaciones, nosotros, los que vivimos en este siglo, somos los primeros humanos que podremos ser testigos de un acontecimiento galáctico como el que se verá a simple vista en el año 2.012. A mí, solamente ese hecho, ya me resulta fabuloso. ¡Imagínense: poder ver con sus propios ojos un evento que solamente se da cada 26.000 años! Sin embargo preferimos pensar en catástrofes mundiales.
Este hecho tan fabuloso se da porque nuestro sistema solar, compuesto por el sol y los planetas, se encuentra girando en un extremo periférico de uno de los brazos que tiene nuestra galaxia. Más precisamente en el brazo llamad “Brazo de Orión”. (¡Pinchen en las imágenes para agrandarlas!)
Y acá otra imagen así se ubican mejor:
El plano de nuestro sistema solar con respecto al plano de la galaxia son perpendiculares, se intersectan casi a 90°. Lo que se sería, más o menos así:
El recorrido de la tierra estaría representada en el gráfico por la elipse verde más pequeña (la otra elipse verde, más grande y que está en otro ángulo, sinceramente no sé que representa). Y el movimiento de sistema solar alrededor del centro de la galaxia queda representado por el siguiente gráfico:
La línea punteada pequeña que describe un tirabuzón representa el movimiento del sol mientras se desplaza en su giro alrededor del centro de la galaxia, y el avance del sistema solar va en el sentido que indica la flecha de la línea de trazos más gruesa. Entonces, cada 26.000 años, nuestro sol corta o intersecta el plano en que está la Vía Láctea.
El movimiento en tirabuzón del sistema solar, se debe a que los planetas que lo componen lo van jalando hacia un lado y otro y hacia arriba y abajo, dependiendo de su posición con respecto al sol y a cuántos planetas estén de un lado y del otro.
Lo que se verá la noche del 21 al 22 de agosto, si tenemos la suerte de que la noche esté despejada, será algo como esto:
La franja de estrellas más espesa es nuestra hermosa Vía Láctea, tal cual como se ve desde la tierra a simple vista. El centro está más o menos donde se ve la estrella roja más brillante. Por supuesto que deben ver el evento desde un lugar alejado de las grandes ciudades cuya luminosidad impide ver cualquier fenómeno en el cielo nocturno. Lo más aconsejable es estar en un descampado, en la ruta, en el campo o la quinta de algún amigo. Hacia el alba el sol comenzará a asomar justo por la línea vertical donde se alza la vía láctea.
Aquí les muestro una foto-simulación hecha con un simulador de eventos astronómicos. Según el programa, en la parte sur del continente americano, más precisamente en Argentina, a las 10:17hs. de la mañana, el sol se presentará en el centro exacto de la Vía Láctea. En la imagen es la nube más espesa de estrellas.
La línea verde vertical es por donde se levanta el sol, justo por delante de la Vía Láctea que queda detrás, como una nube. La línea verde que cruza en diagonal, representa el plano de nuestro sistema solar y por eso los planetas están sobre ella, mostrando su ubicación en el momento justo en que el sol alcanza el centro de la galaxia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario